
Clisma Lax es una solución rectal indicada para el tratamiento del estreñimiento ocasional y para la preparación intestinal antes de pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas. Gracias a su formulación con fosfato de sodio, actúa rápidamente favoreciendo la evacuación a los pocos minutos de la aplicación. El práctico envase monodosis con cánula prelubricada asegura una aplicación fácil, segura y confortable. Ideal para quienes necesitan una acción eficaz sin irritar el intestino.
PRINCIPIOS ACTIVOS
Principios activos contenidos en Clisma Lax solución rectal 133 ml - ¿Cuál es el principio activo de Clisma Lax solución rectal 133 ml?
100 ml contienen 13,91 g de fosfato sódico monobásico anhidro (NaH2PO4); 3,18 g de fosfato sódico dibásico (Na2HPO4). Excipientes con efectos conocidos: benzoato de sodio (100 mg por 100 ml) y metilparahidroxibenzoato (50 mg por 100 ml). Para la lista completa de excipientes, véase el apartado 6.1.
EXCIPIENTES
Composición de Clisma Lax solución rectal 133 ml - ¿Qué contiene Clisma Lax solución rectal 133 ml?
Hidróxido de sodio, benzoato de sodio, metilparahidroxibenzoato, agua depurada.
INDICACIONES
Indicaciones terapéuticas Clisma Lax solución rectal 133 ml - ¿Por qué se utiliza Clisma Lax solución rectal 133 ml? ¿Para qué sirve?
Tratamiento de corta duración del estreñimiento ocasional.
CONTRAINDICACIONES EFECTOS ADVERSOS
Contraindicaciones Clisma Lax solución rectal 133 ml - ¿Cuándo no debe utilizarse Clisma Lax solución rectal 133 ml?
-Hipersensibilidad a los principios activos o a alguno de los excipientes enumerados en el apartado 6.1. - dolor abdominal agudo o de origen desconocido - náuseas o vómitos - obstrucción o estenosis intestinal o estenosis anorrectal - suboclusión intestinal - íleo mecánico - íleo paralítico - trastornos intestinales de tipo inflamatorio y otras afecciones que puedan aumentar la absorción del medicamento - perforación anal - megacolon congénito o adquirido - enfermedad de Hirschsprung - sangrado rectal de origen desconocido - crisis hemorroidal aguda con dolor y sangrado - estado grave de deshidratación - niños menores de doce años. Los fosfatos están contraindicados en pacientes con trastornos cardíacos, insuficiencia renal grave o en presencia de hiperfosfatemia. No deben administrarse simultáneamente otras preparaciones con fosfatos de sodio, incluidas soluciones orales o comprimidos de fosfatos de sodio (véase el apartado 4.5).
POSOLOGÍA
Cantidad y modo de administración de Clisma Lax solución rectal 133 ml - ¿Cómo se toma Clisma Lax solución rectal 133 ml?
Posología Adultos y adolescentes (12-18 años): la dosis completa del frasco. Modo de administración No superar las dosis recomendadas. Los laxantes deben utilizarse lo menos frecuentemente posible y durante no más de siete días. El uso durante periodos más prolongados requiere prescripción médica tras una adecuada valoración de cada caso. Administrar preferentemente por la noche.
CONSERVACIÓN
Conservación Clisma Lax solución rectal 133 ml - ¿Cómo se conserva Clisma Lax solución rectal 133 ml?
Este medicamento no requiere condiciones especiales de conservación.
ADVERTENCIAS
Advertencias Clisma Lax solución rectal 133 ml - Sobre Clisma Lax solución rectal 133 ml es importante saber que:
Población pediátrica: El frasco de 133 ml no debe utilizarse en niños menores de 12 años. El abuso de laxantes (uso frecuente o prolongado o con dosis excesivas) puede causar diarrea persistente con la consiguiente pérdida de agua, sales minerales (especialmente potasio) y otros factores nutritivos esenciales. En los casos más graves puede aparecer deshidratación o hipopotasemia, que puede causar disfunciones cardíacas o neuromusculares, especialmente en caso de tratamiento concomitante con glucósidos cardíacos, diuréticos o corticosteroides. Se debe animar a los pacientes a beber líquidos para ayudar a prevenir la deshidratación, en particular a los pacientes con afecciones que puedan predisponer a la deshidratación, o a aquellos que toman medicamentos que pueden disminuir la tasa de filtración glomerular, como diuréticos, inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina (inhibidores de la ECA), antagonistas del receptor de la angiotensina (ARA-II, sartanes) o antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Dado que Clisma Lax contiene fosfatos de sodio, existe el riesgo de niveles séricos elevados de sodio y fosfato y disminución de los niveles de calcio y potasio y, en consecuencia, hipernatremia, hiperfosfatemia, hipocalcemia e hipopotasemia, que pueden presentarse con signos clínicos como tetania e insuficiencia renal. El abuso de laxantes puede causar dependencia (y, por tanto, posible necesidad de aumentar progresivamente la dosis), estreñimiento crónico y pérdida de las funciones intestinales normales (atonía intestinal). El uso repetido de laxantes puede dar lugar a habituación o a daños de diferente tipo. No se recomienda el uso prolongado de un laxante para el tratamiento del estreñimiento. El tratamiento farmacológico del estreñimiento debe considerarse un complemento del tratamiento higiénico-dietético (p. ej., aumento de fibras vegetales y de líquidos en la alimentación, actividad física y reeducación de la motilidad intestinal). El tratamiento del estreñimiento crónico o recurrente requiere siempre la intervención del médico para el diagnóstico, la prescripción de medicamentos y la supervisión durante la terapia. Es indispensable una cuidadosa valoración médica cuando la necesidad del laxante se deba a un cambio repentino de los hábitos intestinales previos (frecuencia y características de las deposiciones) que dure más de dos semanas o cuando el uso del laxante no consiga producir efectos. Es recomendable que las personas mayores o en mal estado de salud y los pacientes con hipertensión arterial no controlada, ascitis, enfermedades cardíacas, alteraciones de la mucosa rectal (úlceras, fisuras) consulten al médico antes de usar el medicamento. Debe advertirse a los pacientes que interrumpan la administración si se encuentra resistencia, ya que la administración forzada del enema puede provocar lesiones. En los episodios de estreñimiento, se recomienda ante todo corregir los hábitos alimentarios integrando la dieta diaria con un aporte adecuado de fibra y agua. Cuando se usan laxantes, es aconsejable beber al día al menos 6-8 vasos de agua, u otros líquidos, para favorecer el ablandamiento de las heces.
INTERACCIONES
Interacciones Clisma Lax solución rectal 133 ml - ¿Qué medicamentos o alimentos pueden modificar el efecto de Clisma Lax solución rectal 133 ml?
La absorción sistémica del fosfato de sodio en solución rectal es limitada; sin embargo, en algunas condiciones puede aumentar y predisponer a posibles interacciones con otros fármacos. La administración concomitante de medicamentos que pueden tener efectos sobre el equilibrio electrolítico (como diuréticos, corticoides, antagonistas del calcio, litio) puede facilitar la aparición de hiperfosfatemia, hipercalcemia e hipernatremia. Los pacientes que toman fármacos capaces de prolongar el intervalo QT pueden tener mayor riesgo de desarrollar esta reacción adversa si se tratan concomitantemente con fosfato de sodio. Dado que la hipernatremia se asocia a niveles bajos de litio, el uso concomitante de Clisma Lax y litio puede causar una reducción de los niveles séricos de litio, con disminución de la eficacia. El uso concomitante de suplementos de calcio o antiácidos que contengan calcio puede aumentar el riesgo de calcificación ectópica. No deben administrarse simultáneamente otras preparaciones con fosfatos de sodio, incluidas soluciones orales o comprimidos de fosfatos de sodio (véase el apartado 4.3).
EFECTOS ADVERSOS
Como todos los medicamentos, Clisma Lax solución rectal 133 ml puede causar efectos secundarios - ¿Cuáles son los efectos secundarios de Clisma Lax solución rectal 133 ml?
A continuación se enumeran los efectos adversos del fosfato de sodio organizados según la clasificación por sistemas y órganos MedDRA. No se dispone de datos suficientes para establecer la frecuencia de cada uno de los efectos listados. Trastornos del sistema inmunológico Reacciones de hipersensibilidad (por ejemplo, urticaria) Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo Vesículas, picor, escozor Trastornos gastrointestinales Dolores tipo cólico aislados o cólicos abdominales y diarrea, con pérdida de líquidos y electrolitos, más frecuentes en casos de estreñimiento grave, así como irritación a nivel rectal. Náuseas, vómitos. Trastornos del metabolismo y de la nutrición Hiperfosfatemia, hipopotasemia, hipernatremia, hipocalcemia y calcificación de los tejidos pueden ocurrir raramente. Notificación de sospechas de reacciones adversas La notificación de sospechas de reacciones adversas que se produzcan tras la autorización del medicamento es importante, ya que permite un seguimiento continuo de la relación beneficio/riesgo del medicamento. Se solicita a los profesionales sanitarios que notifiquen cualquier sospecha de reacción adversa a través del sistema nacional de notificación en la dirección www.aifa.gov.it/content/segnalazioni-reazioni-avverse.
SOBREDOSIS
Sobredosis Clisma Lax solución rectal 133 ml - ¿Cuáles son los riesgos de Clisma Lax solución rectal 133 ml en caso de sobredosis?
El efecto observado con mayor frecuencia tras la ingestión o administración rectal es la irritación gastrointestinal (dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea). La diarrea persistente conlleva pérdida de agua, sales minerales (especialmente potasio) y otros factores nutritivos esenciales. Las pérdidas de líquidos y electrolitos deben reponerse. Los desequilibrios electrolíticos se caracterizan por los siguientes síntomas: sed, vómitos, debilidad, edema, dolores óseos (osteomalacia) e hipoalbuminemia. En los casos más graves puede aparecer deshidratación o hipopotasemia, que puede causar disfunciones cardíacas o neuromusculares, especialmente en caso de tratamiento concomitante con glucósidos cardíacos, diuréticos o corticosteroides. Las pérdidas de líquidos y electrolitos deben reponerse. Por lo general son suficientes medidas conservadoras; deben administrarse muchos líquidos, especialmente zumos de fruta. Véase también lo indicado en el apartado 4.4 sobre el abuso de laxantes. Si se absorbe una cantidad significativa de fosfato, puede producirse hiperfosfatemia, hipocalcemia e hipomagnesemia. Se han observado alteraciones del equilibrio hidroelectrolítico tras exposición por vía oral, rectal e intravenosa. La hiperfosfatemia grave y la hipocalcemia pueden provocar tetania, convulsiones, bradicardia, prolongación del intervalo QT, arritmia, coma y paro cardíaco. También pueden presentarse deshidratación grave, hipernatremia, hipotensión, acidosis metabólica y taquicardia. Los ancianos, los niños y los pacientes con insuficiencia renal presentan un mayor riesgo de efectos tóxicos.
EMBARAZO Y LACTANCIA
Si está embarazada, cree que podría estarlo o está planeando un embarazo, o si está en periodo de lactancia, consulte a su médico antes de tomar Clisma Lax solución rectal 133 ml
No existen estudios adecuados y bien controlados sobre el uso del medicamento durante el embarazo o la lactancia. Por lo tanto, el medicamento debe utilizarse solo en caso de necesidad, bajo la supervisión directa del médico, tras evaluar el beneficio esperado para la madre en relación con el posible riesgo para el feto o para el lactante.
CONDUCCIÓN Y USO DE MÁQUINAS
Tomar Clisma Lax solución rectal 133 ml antes de conducir o utilizar máquinas - ¿Clisma Lax solución rectal 133 ml afecta a la conducción y al uso de máquinas?
El medicamento no altera la capacidad para conducir vehículos o utilizar máquinas. No obstante, es posible que durante el tratamiento se presenten efectos adversos; por ello, conviene conocer la reacción al fármaco antes de conducir vehículos o utilizar máquinas.








